lunes, 12 de marzo de 2012

¿Violencia de género contra los hombres?

Una de mis lectoras me envió un correo electrónico pidiendo que comentara sobre los casos de violencia de género en los que las mujeres agreden a los hombres. Con temor y temblor, me aventuro a opinar sobre un tema tan espinoso.

Comienzo estipulando que la inmensa mayoría de los casos de violencia de género en Puerto Rico involucran a parejas en las que un hombre agrede verbal, emocional o físicamente a una mujer. Por lo tanto, los casos de violencia contra hombres son relativamente pocos, comparados con aquellos en los que las víctimas son mujeres.

En mi experiencia, la mayor parte de las mujeres que agreden a sus parejas lo hacen para humillarlos, no para hacerles daño. Aunque hay féminas suficientemente fuertes para herir a hombres, las puertorriqueñas tienden a ser más pequeñas que los puertorriqueños. Son relativamente pocas las que tienen la capacidad para aturdir a un hombre con un golpe, levantar en vilo a su pareja o lanzarla contra una pared.

Lo que sí he visto es mujeres que abofetean a sus compañeros para humillarlos. En ocasiones, hasta los desafían a devolver el golpe. “Dame, dame...”, les dicen, sabiendo que si las golpean pueden terminar encarcelados.

A esto puede añadirse la violencia psicológica, cuando una mujer insulta a su compañero. Una fémina violenta puede cuestionar la hombría de su pareja, insultarle con palabras soeces o “confesarle” que le está siendo infiel. Si tienen hijos o hijas, puede amenazar a su compañero con impedirle acceso a los chicos, pegarle a los pequeños o decirle que no es el verdadero padre de sus retoños.

Quizás lo más común sean las amenazas económicas o legales. Algunas mujeres violentas rompen objetos, llevan las tarjetas de crédito hasta el tope o incurren en otros gastos innecesarios. Su propósito es atacar “el bolsillo” de sus compañeros, arruinando su crédito. Del mismo modo, pueden amenazarles con llevarles a corte innecesariamente, exigir aumentos de pensiones alimentarias o pedir sin motivo órdenes de protección en su contra.

Empero, las situaciones más crueles son aquellas que afectan a los niños y las niñas de la pareja. Las luchas por la custodia de los chicos pueden ser violentas. Algunas personas hasta se mudan fuera del país, alejando a sus hijos e hijas del padre no custodio. Si el padre se resiste, pidiendo la intervención de la corte, los niños pueden entender que su papá “es malo” porque no permite la mudanza. Si el hombre accede, los niños pueden entender que su progenitor no tiene interés en ellos. Y si se mudan, es posible que el padre no tenga dinero suficiente para visitarles regularmente o que la madre se resista a enviar a sus hijos a pasar tiempo con este. En estas situaciones, no hay soluciones fáciles.

http://www.elnuevodia.com/blog-%C2%BFviolencia_de_genero_contra_los_hombres?-1205046.html